De entrada, conviene conocerse, más tarde se inicia una conversación; y, en el transcurso de la misma, se captan las intenciones recíprocas. Si por las respuestas entiende que sus insinuaciones encuentran eco, un hombre debe cortejar a una mujer sin ningún tipo de reparo. A la mujer que con su actitud demuestra ya su inclinación hay que cortejarla de entrada la primera vez que uno se la encuentre. La que recibe pequeñas atenciones y da respuestas muy claras a las mismas, conviene saberlo, ya está vencida; es una que desea el placer. Hay una regla muy sutil para la mujer firme, tímida o a examinar: ya están conquistadas las que tienen una actitud clara.
Busca puntos en común y habla de esos temas. Supongo que ya serás capaz de detectar cuando un tema de conversación aburre a la otra parte. Ya sabrás que los gestos de apoyarse la cabeza en la mano, mirada distante y bostezo son claros síntomas de que no vas por buen camino. Cambia de tema, o mejor aún pregunta algo sobre la otra persona sin hacer preguntas demasiado directas ni indiscretas. Haz que hable sobre sí misma. Con eso conseguirás que se sienta bien y sacarás información.
Observa su lenguaje corporal y copia disimuladamente sus gestos. Sonríe y mira a los ojos.
Si detectas que se arregla el pelo, se estira el vestido, se pone mas estirado/a, vas por buen camino. Cuando lo que dices y lo que ve en tu lenguaje corporal le gusta, se inclinará hacia delante y ladeará un poco la cabeza.
Sin embargo, si cruza las piernas y/o los brazos, algo falla. Copis el gesto y luego deshazlo cuando hable la otra persona. Generalmente lo copiará.
Después de 2.000 horas de observación, la psicóloga norteamericana Mónica Moore estableció 52 tipos de técnicas no verbales utilizadas por las mujeres para lograr la atención del sexo opuesto. Con 34 de éstas, desplegadas en una hora, la mujer logra una respuesta con éxito en cuatro hombres. Algunas de las conductas de flirteo femenino son:
Miradas:
Se comienza con miradas de reojo esquivas cuando son advertidas por el hombre.
Sin embargo, cuando se ha encontrado cierta respuesta en él, se alternan miradas fijas breves y sostenidas.
Abren exageradamente sus ojos:
Con un arqueo de cejas, la mujer exagera la mirada. El resultado es una mirada parecida a la de los niños, que promueve su juventud y una supuesta "sumisión".
Muestran distintos tipos de sonrisas:
Estas pueden ir desde risitas infantiles, hasta sonrisas abiertas y carcajadas sin motivo. Incluso, hay una que ya tiene nombre: sonrisa tímida, que consiste en bajar la cabeza, con los ojos a medio abrir para luego tapar su boca con una mano. Con este juego la mujer trata de "hacerse la difícil".
Se arreglan:
La mujer que quiere llamar la atención del hombre arregla sus ropas, aunque éstas no estén ni arrugadas ni en mal estado, para que él se fije en su cuerpo. Las más osadas, pueden levantar un poco sus faldas cuando se dan cuenta de que no reciben la atención que desean.
Humedecen sus labios con la lengua:
Es un modo de llamar la atención hacia una zona que para muchos biólogos es un espejo facial de los genitales femeninos, lo que comunica una etapa de madurez sexual y su interés en el sexo.
Asienten con la cabeza: Mientras escucha al varón, la mujer mueve su cabeza dando el mensaje no verbal de que sí está dispuesta a aceptarlo.
Exponen su cuello:
Voltea la cabeza hacia uno de los lados de modo que parte del cuello quede desnudo. Se inclinan hacia adelante para acercarse momentáneamente al hombre.
Solicitan ayuda:
Esperan a que el hombre acomode su silla o hacen sonar los hielos en su vaso para que él note que está vacío y le ofrezca otro trago. La mujer también puede dejar caer algo al suelo, en espera de que él se lo recoja.
Se acicalan:
Esta técnica requiere de la participación de ambos sexos, pues implica "hacerse cariño" de un modo menos explícito. Puede ser en forma de palmadas en la espalda, tomarse las manos o tocarse el pelo.
El nombre más bonito para cualquier persona es su nombre de pila.
No enseñar todas las cartas de la baraja de una sola vez. Todos sabemos cuando nos están seduciendo, pero no nos gusta que nos lo digan claramente: pierde todo el encanto.
SuspensO:
Mostar al principio algo de indiferencia, pero hacerse notar (nadie ama lo que ignora).
Hacerse indispensable:
Más se saca de la dependencia que de la cortesía; el satisfecho vuelve inmediatamente la espalda a la fuente. Hacerse indispensable y luego quitar de golpe todo el interés, cuando menos lo esperen. Tras eso, aplicar paulatinamente la regla anterior.
Nunca mantengas un comportamiento predecible y siempre amable, tienes que ser cambiante e impredecible. Emplea cierto misterio, pero no te hagas el misterioso/a. A todos nos atrae el misterio, es bueno emplearlo.
Nos gusta reconocer pautas y patrones en las acciones de los demás. Siendo predecibles, damos sensación de que se nos puede controlar. Si nuestro comportamiento no parece tener forma ni objetivo, mantiene a todo el mundo desconcertado. No lograrán entendernos y se consumirán intentándolo. Tampoco conviene abusar, llevado hasta el final puede asustar e intimidar.
Hay que actuar a veces de forma repentina e impredecible, hasta de forma caprichosa. Evitar la rutina de comportamientos, esto creará interés por nosotros en el ambiente en que nos movamos. Se hablará, se darán explicaciones de nuestro comportamiento, estaremos en la mente de todos.
Rompe el ritmo
Utiliza la técnica del estímulo intermitente: un día se da toda la atención del mundo y al siguiente ninguna, así en forma alterna: atención-indiferencia. No hay que llevar ritmo en nada de esto.
Sólo nosotros sabemos la verdadera causa de tales cambios.
Amagar una retirada
La ausencia disminuye las pequeñas pasiones e inflama las grandes, al igual que el viento apaga una vela y atiza un fuego.
Retirada
Si puedes ganar la batalla, lucha; si no, retírate.
MAO TSE TUNG
Cuando nada le resulte, aprende a perder y a retirarte a tiempo sustituyendo este contacto con algún nuevo proyecto.
Repasa todas las acciones que haz realizado e identifica dónde está el error. Intenta no cometerlo la próxima vez.
También habrás tenido aciertos, conviene adquirir más práctica para que cualquiera de ellos lo logremos hacer sin pensar, de forma automática y natural.
La Acción
Es el tema de empezar a entablar relación con la otra persona, de romper el hielo. Antes de empezar a hablar con la otra persona, hay que tomar ciertas precauciones con el lenguaje. Se asegurará el éxito y evitará frustraciones.
Asegúrate primero un buen contacto ocular. Cruza la mirada. La segunda vez que cruces la mirada mantenla un par de segundos más de lo acostumbrado y sonríe. Tu sonrisa debe ser leve, cariñosa y amistosa. Observa su reacción: si le devuelve la sonrisa, todo va bien. En caso contrario, insiste unas dos o tres veces más. Si todo va bien, adelante; en caso contrario, desiste.
Ahora pasamos del lenguaje no verbal al verbal. Por supuesto, el cuerpo sigue emitiendo señales en gran cantidad.
Gasta su nombre. Empieza o acaba las frases con coletillas del estilo "verdad, (nombre)?", "No crees, (nombre), que...?" y similares.
Si percibes que la otra persona empieza a decir expresiones del tipo "que interesantes son mis amigos porque hacen tal o cual cosa" o frases del mismo estilo, lo único que puedes hacer es intentar una digna retirada. Hay más personas que esperan que las seduzcas, no se acaba el mundo por un fracaso. En caso contrario puedes llamar su atención con cosas divertidas sin llegar a hacer el ridículo.
Hay ciertos trucos de lenguaje corporal que indican si todo va bien y discurre con suavidad:
En un grupo de personas, la que está interesada en te, te señalará inconscientemente con la puntera de su zapato. Fíjate en cuanto puedas. Esto también se puede controlar a la "competencia".
Imita de forma discreta sus gestos. Por ejemplo, si apoya su cabeza en la mano derecha, haz lo mismo.
Si inclina ligeramente la cabeza, es señal que tiene interés en ti. Como ya se ha comentado antes, haz lo mismo.